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Proyecto de rampas de frenado en San Gil está embolatado

Autoridades explican por qué aún no se han hecho las rampas de frenado, que se prometieron tras trágico suceso en enero del 2017.

El problema radica en que las autoridades se contradicen en explicar el por qué no se ha cumplido con la construcción de estas rampas de frenado.

embolatadas rampas de frenado en San gil
imagen tomada de La Vanguardia

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Por su parte,

Hermes Ortiz Rodríguez, alcalde de San Gil, está de acuerdo en que las obras de mitigación se necesitan y recuerda que así lo acordaron en 2017 las autoridades sangileñas, la Gobernación de Santander y el Invías, luego del accidente de enero.

En julio de ese año la Gobernación de Santander contrató unos estudios para la construcción de unas rampas de frenado en este sector. Dicho contrato de diseños fue radicado con el número 1362 y su costo fue de $186 millones.

Los resultados arrojaron que se necesitaban obras por un valor cercano a los $3.000 millones y desde ese momento no se sabe nada del tema, aseguró Ortiz.

Edgar Orlando Lesmes, presidente de la junta directiva de Fenalco sur de Santander, entidad que ha estado presionando por que este proyecto se desarrollé, indicó que “el riesgo de una tragedia nos se ha mitigado y sigue estando igual a hace varios años”.

“A nosotros desde el Gobierno a nivel central nos dijeron que los dineros están asegurados y vienen para las ejecuciones de 2021”, se mostró confiado el directivo de Fenalco.

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Invías contradice esta versión:

Según Edgar Rojas, director del instituto en Santander, expresó que estos diseños nunca llegaron a la entidad y no hay ningún proyecto radicado con las famosas rampas de frenado.

El funcionario fue más allá y dijo que en una revisión hecha recientemente al tramo del sector del derrumbe en el ingreso a San Gil, se pudo evidenciar que construir unas rampas o trampas de frenado resulta muy difícil.

Rojas aseguró también que no hay evidencia física en actas donde se demuestre que dicho compromiso para la construcción de las rampas fue establecido.

Situación preocupante ya que se estima que los últimos 1800 metros del descenso del trayecto de la vía Bucaramanga San gil representan un gran riesgo, en especial para los vehiculos pesados.

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Lo que hace recordar un grave accidente ocurrido en enero del 2017 , en el que un camión perdió el control y ocasionó la muerte de cinco personas, 15 heridos y afectó cerca de una decena de vehículos.

Siendo este hecho lo que hizo que se solicitara al Gobierno Nacional este proyecto, que hasta ahora se encuentra en el limbo.

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